Medios sociales, ¿ocio o negocio?

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Please Pay Here 3-14-09 19
Photo credit: stevendepolo

La respuesta a esta pregunta se consigue cambiando la conjunción y dejándola en “y”. Los medios sociales son ocio y negocio y es importante que lo veamos así. La economía es una ciencia social que abarca toda la actividad humana y cuando algo, la manifestación que sea, entra en el entramado económico es porque se ha convertido de manera irrenunciable en un elemento cultural más.

Herramientas y muchas horas de trabajo…

Nadie debería rasgarse las vestiduras por ello. Para que existan los medios sociales es necesaria la existencia de una serie de herramientas en las que se desarrollan y muchas horas de trabajo de miles de personas que deben mantener los sistemas a gusto de sus consumidores. Es decir, se necesita un uso de recursos que llega a ser impresionante en muchos casos.

Además, se trata de un fenómeno transnacional, estamos usando recursos propios y recursos que están en Estados Unidos, Suecia o en algún país asiático. O puede que un recurso esté en un barco en el ártico donde la temperatura es más apropiada para los servidores (equipos) informáticos.

Las cuotas por el servicio no “arruinan a nadie”…

Aquellos que se indignan porque el WhatsApp vaya a cobrar ¡menos de un euro al año! por el servicio deberían pensar lo que cuesta la infraestructura y el trabajo de aquellos que lo mantienen, para que millones de usuarios ahorren en telefonía móvil y tengan la versatilidad que ofrece el sistema.

Si nos referimos a los “pesos pesados” de los medios sociales, Facebook y Twitter, es evidente que se crearon para el ocio, para cubrir unas necesidades muy simples de comunicación entre las personas, pero van convirtiéndose en un gran negocio desde muchos puntos de vista.

Y nos podemos hacer algunas preguntas al respecto, ¿Tienen derecho los fundadores y dueños de la idea a ganar dinero por la genialidad que han conseguido? Yo creo que sí. ¿Puede admitirse la publicidad en estos medios o es intrusiva? Yo creo que puede admitirse con algunas condiciones. ¿Sería lícito que cobraran por el servicio? Yo creo que sí lo sería, pero que deben encontrar medios que lo compatibilicen con el uso libre de algunas opciones. Y una muy importante para los millones de usuarios ¿Se sustentarían estos buenos sistemas si no tienen ingresos para cubrir lo que cuesta su mantenimiento? Parece obvia la respuesta pero no es lo que muchos dicen.

Estos medios sociales tienen una base de usuarios muy numerosa y que con una mínima aportación conseguirían una dotación importante de recursos para que estos sistemas no estuvieran en peligro y que probablemente servirían para su mejora continua. Es posible que la salida sea a una evolución del modelo “freemium”, es decir, establecer una serie de servicios avanzados con pago, manteniendo los servicios más básicos sin coste, tal como hace la red profesional más utilizada, LinkedIn.

Seguiremos hablando de esto….

Hay mucho más que hablar sobre esto pero sería muy largo para una sola entrada. Dejaremos para las siguientes el tratamiento de la publicidad en estos medios, las posibilidades de venta directa o su utilización por parte de las empresas.

Os dejo también un post escrito por Marta Ferrero en su blog y que también habla de esta temática.

Publicado por Manuel Zúñiga Hita
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¿Cómo nos ve un perro?

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Buena pregunta. Infinita paciencia la que tienen los perros con los humanos. Cuando ese animal llega a confiar en nosotros, nos lo da todo de forma incondicional, hasta su vida si hace falta y de esto no faltan casos.

Pero como hay expertos que entienden mejor que yo de estas cosas, os dejo un enlace a un post magnífico publicado por Carlos Alfonso López, director de EDUCAN y que titula “Los perros nos quieren”.

Quizás también tengamos que aprender muchas cosas de ellos. Enhorabuena a esta escuela de adiestramiento canino de métodos no convencionales a la que espero asistir algún día.

 

Homenaje a José Luis Sampedro

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In Memoriam Jose Luis Sampedro
Jose Luis Sampedro (Photo credit: Sophoco)

Dios nos libre del día de las alabanzas, dice el refrán. En este caso, las alabanzas nunca tuvieron que esperar a ese día. Y hasta en la muerte tuvo la sencillez de su persona, la amabilidad de su pensamiento y la fluidez de su verbo.

En mi juventud, aunque no fue ese mi deseo inicial, estudié Económicas como muchas otras personas de mi generación. La Economía se estaba matematizando cada vez más. Modelos, números, complejidad. No me gustaba.

Un día, en Televisión Española vi a un hombre simpático, risueño, lleno de vitalidad. Ante mi asombro… ¡Estaba hablando de Economía…! Se llamaba Sampedro. Fue algo que me pareció increíble y me senté a verlo. Después de aquella entrevista, al día siguiente, fui a la facultad contento. Y convencido de que detrás de los números era verdad que había algo más… que debía haber algo más, las personas.

No contento con eso, el profesor Sampedro me tenía preparada una sorpresa aún mayor. Un reconocido economista como era, se convirtió en escritor. Pero no solo de ensayos de economía, sino de novelas. De unas novelas maravillosas y llenas de humanidad con las que nos ha hecho soñar. Aunque nunca dejó de ser “economista”, porque eso al final acaba marcándote, qué cambio de rumbo en su vida más transgresor en los momentos en que se produjo, de economista a novelista, de la seriedad a la fantasía.

Años más tarde me tocó enseñar a mí. Me acordaba de este hombre ejemplar  y le intentaba poner a esas clases toda la dedicación, pasión y disfrute que podía, tal como me imaginaba que él lo haría. No sé qué pensarían mis alumnos si alguno llegara a leer esto.

El profesor Sampedro fue guía en muchos momentos en la vida de miles de profesores y alumnos que le apreciábamos de una forma sincera, no sólo por sus logros sino por su persona, su enorme persona.

Demostró que la economía no es tan aburrida como la mayoría hace pensar al resto, que se puede cambiar de vida, que se puede vivir con ilusión y alegría. Nunca le llegué a conocer personalmente aunque tuve una ocasión inmejorable para hacerlo, pero no importa. Su forma de ser y sus obras nos han quedado para que podamos seguir teniendo ilusión por una economía más humana y una vida mejor.

Muchas gracias, profesor. Su cuerpo ya no está con nosotros, pero usted no morirá nunca.

Publicado por Manuel Zúñiga Hita

Me estoy volviendo loco… ¿hay algún Community Manager por ahí?

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Si tienes una empresa pequeña, mediana o grande o eres un profesional y quieres mantener una relación fluida con tus clientes y mejorar tus resultados, aprovecha la oportunidad que te ofrecen los medios sociales. Pero si cuando decidas aventurarte, te parece una selva con miles de caminos, vericuetos y peligros, busca sin dudar a quien sepa hacer fácil lo difícil. Busca tu Community manager.

Un guía para navegar y hacer negocios

El Community manager sabrá darte una visión de tu empresa en las redes y medios sociales. Analizará tu actividad, productos y clientes. Sabrá orientar tu plataforma para que reciba las solicitudes de información o las compras directas. Y determinará cuáles son los mejores medios para crear una comunidad de clientes que acabe siendo rentable.

El Community manager sabrá escuchar lo que se dice de tu empresa para orientar la acción a medio o largo plazo o “apagar los fuegos” a corto. Te ayudará a responder a tus clientes, a aportar valor y ser generoso en la red para mejorar tu imagen y reputación. Y también te podrá diseñar las campañas para pasar “al ataque”.

El poder de las comunidades

No nos engañemos. Tal como están las cosas, si tienes una empresa o eres un profesional, posiblemente en algún sitio de la red estén hablando de ti. No perdamos esta oportunidad, es más, fomentemos las situaciones que vengan bien a nuestro negocio. Pero hagámoslo bien porque lo mal hecho también se puede difundir y a una velocidad insospechada.

Las formas de relación están cambiando para muchos aspectos de la vida. La formación se hace de forma distinta, el acceso al trabajo también. Si necesitas un profesional para algo podrás encontrar con seguridad una comunidad en la que encontrar el más apropiado.

Las comunidades son poderosos elementos para que las personas interactúen y se están utilizando para la divulgación del conocimiento y aportar valor a nuestras vidas tanto para lo profesional como para nuestro ocio. También están cambiando la estructura de los negocios porque son elementos potenciadores de intercambios.

Las personas que forman parte de una comunidad esperan una aportación de valor por parte de todos los miembros y castigan a los que no lo hacen, pero también son agradecidas y premian la generosidad. Y muchos estarán dispuestos a pagar una suscripción por unos buenos servicios, o se sentirán más vinculados a una marca que hace las cosas bien, les ayuda y aporta valor. Una buena comunidad, seria y activa, en torno a nuestro negocio y bien gobernada por un profesional de esta materia es garantía de futuras relaciones comerciales estables.

Comunicación, comunicación y más comunicación

Tu Community manager estará atento a lo que se dice de tu negocio, bueno o malo. Investigará lo que se dice de la competencia, bueno o malo. Y te lo comunicará para que tomes medidas e incluso, según su formación, te propondrá algunas.

Tomará la iniciativa para la mejora de la imagen de tu empresa en todos los medios sociales “que sean necesarios” según la clase de negocio. Así, conseguirá que la comunidad en torno a tu empresa sea cada vez mayor, que todo lo que digas se oiga más, que puedas ir a sitios donde antes no se te conocía y que llegues al deseado incremento de las ventas. Todo con la profesionalidad que hace que este medio sea cada vez más estimado por encima de los que lo usan sin ton ni son.

Si tienes una empresa o negocio y quieres aprovechar la potencia de los medios sociales y no perder un tren que nos lleva a un nuevo concepto de las relaciones entre las personas, no lo dudes más y pon un Community manager en tu vida.

Web 2.0… una nueva forma de vida.

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Bienvenidos a la Web 2.0. Herramientas basadas en internet que nos han permitido acceder a información que no hubiéramos imaginado, a servicios que se nos han simplificado a más no poder y con las que hemos encontrado amigos que ya casi teníamos olvidados.

Se trata de un caos ordenado… o un orden caótico. Llevamos años y años buscando rutinas, estructuras, procesos y procedimientos… orden en definitiva para saber dónde estábamos y a qué atenernos. La información era un bien escaso, hasta difícil de conseguir y ahora tenemos que poner filtros para que no nos ahogue.

English: A tag cloud (a typical Web 2.0 phenom...
(Photo credit: Wikipedia)

El usuario final pasa a ser el protagonista…

El mundo nos ha quedado a un clic de ratón y el usuario, antes pasivo, se hace protagonista. Es difícil encontrar a alguien con quien queramos contactar y que no esté en alguno de los infinitos nodos de frenética actividad. Sentados delante del ordenador o con un móvil en la mano tenemos información, contactos y transacciones. Cuidado: también nuestros datos jamás habían sido tan públicos si no se tiene una prudencia mínima al interactuar.

Nuevas formas de trabajar y entender las cosas…

Nuevas profesiones como la del Community Manager, deben ser consideradas por las empresas porque son capaces de vincular e influir en seguidores para el buen nombre de una marca y sin abandonar la silla o tomar un café en un bar, como se hacía antes.

Cambia la forma de comunicar y, sobre todo, la velocidad de la comunicación hasta un punto que provoca la taquicardia. Cambian las formas de trabajo porque se abren posibilidades enormes para que los profesionales se centren en su cometido y no en las herramientas, que son cada vez más amigables. Y cambia la vida personal ya que esta ola afecta incluso a aquellos que no quieren verla venir, porque sus vidas, de una forma u otra, se están viendo afectadas en todo.

Medios Sociales: el presente… y también el futuro.

Los Medios Sociales y toda la Web 2.0 han llegado para quedarse porque suponen un avance irrenunciable en nuestras vidas, porque nos las hacen mucho más fáciles y a la vez dinámicas, y lo que ahora es una “locura” evolucionará hacia unos estados asumidos por la población de forma que se convertirán en nuestra “nueva forma de vida”. Ya podemos ver la siguiente ola 3.0. Son las herramientas de la “Nueva Economía” que establecerá un orden distinto del trabajo y la producción para llegar a un nuevo escalón en la evolución de nuestra cultura.

Yo, que fui algo escéptico en la empresa porque al principio no veía clara la utilidad (y en aquellos momentos, para ser sincero, creo que aún no la tenía), dedico “un momento para pensar” a todos estos temas en mi blog de WordPress, tengo mi currículum en LinkedIn y si me buscáis en Facebook y Twitter, también me encontraréis. Es una nueva era, hay que asumirla y, sobre todo, disfrutarla.

Publicado por Manuel Zúñiga Hita

De la corrupción al esperpento (continuación)

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Artículo continuación del publicado el 12 de febrero de 2013 con el mismo título (“De la corrupción al esperpento”).

esperpentoCentrada la situación de relajación generalizada de las costumbres de cumplimiento de normas, mínimo respeto al prójimo, laxitud en la disciplina personal, etc, etc… vemos justamente en el otro extremo la hipocresía de los que se llevan las manos a la cabeza y en seguida exigen dimisiones acompañados de la charanga permanente de la política española.

De un lado, los acusados, con la “mierda” (con perdón) al cuello, y de otro, las moscas acudiendo y regodeándose en ella. Los primeros han decidido en este caso que van a hacer públicas sus declaraciones, cuentas y todo lo que es de su entorno privado. Los otros, que se ven ahora cogidos en su propia trampa, dicen que eso no explica nada y tampoco es que les falte razón. Pero también los acusados les exigen que sus cuentas se hagan públicas. Respuesta… “si, pero vamos a hacer un proyecto de propuesta de estandarización y homogeneización de la documentación necesaria que permita la adecuada comparativa de los conceptos…..”.

En definitiva, que salvo presión mediática no lo van a hacer, porque esto será tan largo que cuando se llegue a alguna conclusión, ya todo habrá pasado de moda y estaremos hablando de otra historia. Además no cabe duda de que es una de las idioteces más extremas que se han visto en los últimos tiempos, tanto que parecería ideada por nuestro anterior presidente, Mr. Bean, que estará ahora tranquilo en su casa pasándolo en grande después de haber dejado el país patas arriba.

Mucho ojo, mientras el partido del gobierno, en el que más de cuatro han metido la pata… y quizás también la mano, está contra las cuerdas defendiéndose y la oposición está haciendo un ejercicio de irresponsabilidad supremo y la charanga política, compuesta por la izquierda ridícula y los nacionalistas de hace dos siglos, está disfrutando dándoles a unos y a otros a diestro y siniestro como si ellos tuvieran la razón y fueran las víctimas… mientras pasa todo esto, la capacidad para resolver los problemas importantes de este país se ha venido a mínimos.

La forma de ser española tiende a creer cualquier cosa negativa que se filtre en un medio de comunicación… ¿imparcial? A partir de ese momento, estamos dispuestos a patear, dilapidar y machacar al objeto de la crítica sin atender a ninguna otra razón. No es la primera vez. Luego a lo mejor resulta que se trataba de una burda maniobra de desprestigio, pero eso quizás no merezca más que una pequeña anotación en una página de las que menos visibilidad tenga en el periódico que desató el escándalo sin pensar en el mal que le haría al país. Un daño que se nos hace a todos, amparándose claro está, en la libertad de información y en la “obligación” de informar por parte de los ¿periodistas?…o mejor, de unas personas que han estudiado una carrera de periodismo, porque una cosa es estudiar una carrera y otra ser un profesional de la materia. Pero el mal ya quedó hecho, “calumnia que algo queda” decimos por aquí.

¿Quién se beneficia de todo esto? En este caso está claro. Los que perdieron el gobierno por haber tenido uno de los grados de ineptitud más elevados de la Historia de España y que quieren recuperarlo cueste lo que cueste. Aunque no sepan lo que podrían hacer si se volvieran a sentar en la poltrona y de dónde iban a sacar dinero para volver a derrocharlo y dejarnos otra vez en la miseria. Pero esto no es importante, o al menos lo más importante que tratamos aquí.

Lo importante es que, en una situación difícil como la que vivimos, no nos importa destruir lo que sea, aunque se trate del propio prestigio del país, de aquello gracias a lo que podríamos salir adelante, con el objetivo de ver arrastrándose a los contrarios. Que no existe la humildad suficiente para admitir que tenemos defectos y hay que mejorar y que exigimos a los demás un nivel que se relaja cuando nos miramos a nosotros mismos. Y que esta forma de ser y pensar deteriora la credibilidad de España ante el asombro y la preocupación de todos los de fuera, que tienen las mismas intrigas, pero que las tratan de distinta forma.

A mí personalmente me trae sin cuidado la declaración de la renta del presidente del gobierno, del líder de la oposición y de los de la charanga. Creo que son cuestiones privadas que no deben airearse. Creo que una máxima responsabilidad y una dedicación tan exclusiva como la de un presidente del gobierno DEBE tener uno de los más altos sueldos del país y si pensamos que el presidente o un ministro debe tener el sueldo de un peón… mal vamos. Porque la remuneración debe ir en función de muchas cosas de las que hablaremos otro día, pero desde luego seguro que el esfuerzo, la dedicación, la valía y los resultados deben considerarse.

Si alguien trabaja en un cargo público y en un partido, deberá tener DOS sueldos porque tiene dos trabajos y cotizará proporcionalmente y tributará proporcionalmente. Y si el problema de los dos trabajos es de exclusividad en la dedicación por cualquier razón, la ley de incompatibilidades lo fijará y la persona tendrá que elegir. Para trabajar y no cobrar ya están las Hermandades, ONG y demás organizaciones humanitarias.

Y no me importa la declaración de esta fauna porque entiendo que existen organismos de control en los ministerios de Hacienda, Economía e Interior que van a conocer al céntimo las materias económicas y al milímetro los movimientos de estos políticos, como lo hacen con los míos. Y si alguien no cumple deberá pagar como tendría que hacerlo yo y en la proporción correspondiente a su delito. Y lo que yo quiero como ciudadano es que esto funcione bien y no que se haga un sumario público en la plaza mayor por quienes menos información tienen.

Yo no quiero una amnistía sino una persecución fiscal donde estén las bolsas de fraude que hagan rentables a los equipos de inspectores del Estado. Y quiero que esos equipos sean implacables en estos casos en los que las personas ostentan un cargo público. Yo no pido que los políticos no tengan otros negocios o que tengan que vivir en la miseria porque si hacen alguna ostentación son sistemáticamente vapuleados sea o no verdad lo que se dice. Pero quiero que todo eso sea estrictamente controlado y si hay irregularidades respondan por ellas… como yo ante las mías.

No nos merecemos un linchamiento público y sucesivo de unos y otros. No nos merecemos el espectáculo lamentable que están dando. No nos merecemos el desprestigio que se está causando al país. No nos merecemos este esperpento. Pero tengo claro que, hablando de cargos públicos, tan corrupto y deleznable es el que hace negocios ilegales con fondos privados o públicos, como el que no tiene escrúpulos para atentar contra la estabilidad económica del Estado y anteponer su beneficio personal o de partido al interés general de su país.

De la corrupción al esperpento

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Ética
Ética (Photo credit: cassimano)

Dicen que si no hay más corrupción en este país es porque no tenemos más oportunidades. Y estoy de acuerdo pero sin estarlo. Cuando llegan las navidades, muchas patas de jamón viajan de un sitio a otro y aparecen por muchas casas. Y muchas cestas también. Y muchas cestas con patas de jamón también. Sería difícil trazar la línea entre lo que es un “agradecimiento” a personas clave por los negocios realizados y el “intento de soborno” para influir en negocios futuros.

También alguna vez habremos dicho todos que no nos hace falta factura y por lo tanto nos saltamos el impuesto. Bueno…no todos, es posible que uno o ninguno de los ciudadanos de este país las pida siempre… lo dejaremos en una gran mayoría. Este importe que al final no se declara va a una caja innombrable definida de forma habitual con la segunda letra de nuestro abecedario. Y cuando esto se da en múltiples ocasiones y la caja empieza a llenarse, a algún empresario se le puede ocurrir utilizar estos fondos para pagar los incentivos a sus trabajadores haciéndoles el favor de que tampoco ellos lo tengan que declarar. Uno o ninguno de los trabajadores quizás se niegue a recibir ese salario “bajo cuerda”, pero la mayoría sí que lo acepta. Total… ¡Hay tanta gente haciendo chanchullos que esto es una minucia…!

Así empieza la bola a hacerse cada vez más grande y nos instalamos en la normalidad de que ocurran algunos pecadillos sin importancia en tales o cuales cuentas. Y luego en algunos casos va a ser difícil salir y en otros, un comportamiento, aunque subsanado, nos perseguirá toda la vida. Algo sobre esto, brillante como todo lo que hizo, nos dejó Aristóteles en su Ética a Nicómaco, una obra que en estos tiempos tan convulsos deberíamos tener como libro de cabecera… todos.

Sin embargo, cuando aplicamos el término “corrupción” que ya de por sí suena mal, estamos hablando de alguien sin la más mínima vergüenza para embaucar, poner trampas y manipular a todo lo que le rodea y que salpica a todo el que haya estado cerca en algún momento. Parece que lo demás que he comentado no lo es. Y por poco que nos hayamos acercado a una persona de estas, al final, acabaremos mal. El Partido Popular conoce esto y habrá seguro dentro quién supiera lo que estaba pasando y quién se ha enterado ahora. Parece que fondos privados fueron utilizados para financiar al partido, descontando una considerable cantidad que fue a parar al bolsillo del principal implicado “por sus gestiones”. Y ahora todos a ver qué excusa había, cómo se ven afectados, etc, etc…

El Partido Socialista, principal elemento de la oposición y único en realidad significativo por el momento, se lleva las manos a la cabeza escandalizado, como si no hubiera roto un plato en su vida, como si no hubiera tenido problemas con algún tipo de fauna, los “reptiles” creo que eran los que les dieron más de un mordisco. Parece que en Andalucía, que sepamos, fondos PÚBLICOS, si… si, esos cuya gestión responsable encomendamos a nuestros dirigentes, fueron utilizados para favorecer a diestro y siniestro a sus “simpatizantes”. Y luego, si quieres que algo no se resuelva, nombra una comisión. La solución más propuesta, o la única propuesta, por la izquierda ridícula de este país, también llamada Unida. Y eso hizo la comisión… Nadie sabía nada, nadie fue responsable…un cabeza de turco que era imposible que trabajara solo, pero que se “come el marrón”, no sabemos a qué precio, que también vendrá o habrá venido de fondos públicos, y asunto cerrado, a otra cosa mariposa.

Y qué podemos decir del urbanismo de los Ayuntamientos de todos los colores en los últimos veinte años. Un indicador importante habrá sido el incremento de la demanda de máquinas destructoras de documentos cuando había un cambio político en las entidades locales.

Con este estado de la cuestión, Cristo lo dijo bien claro en los Evangelios: “quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra”. Pero parece que no está de moda ser cristiano, porque las piedras llueven en cuanto alguien se “resbala”. Pero… “prepárate que ya me tocará a mí”, dice el apedreado de turno. ¡Por favor!… ¡que hasta el Papa dimitió ayer…!

Y yo me pregunto: mientras tanto… ¿qué pasa con el país?… COMIENZA EL ESPERPENTO…

Como sé que este artículo es muy largo para internet, escribiré “la segunda parte” en la siguiente entrada. Queda hablar de la situación esperpéntica que estamos viviendo y de cómo creo, en mi opinión, que habría que abordar estas cuestiones… que tienen para rato…